Niños malos comedores; necesidades de nutrientes, energía requerida y pautas de comportamiento

Comer es un acto vital, sin una alimentación adecuada con todos los nutrientes y energía requerida por el organismo, la vida es pobre: cansancio, bajo rendimiento intelectual, tristeza, desgana. La falta de nutrientes afecta no sólo física sino, y de forma muy importante, síquicamente. Hay nutrientes esenciales para que los neurotransmisores (moléculas que  facilitan la comunicación cerebral) se fabriquen en la cantidad y en el momento adecuado.

NECESIDADES NUTRICIONALES DEL NIÑO

Si hablamos de niños, este requerimiento de nutrientes debe ser más estricto, sus necesidades  nutricionales son más altas que en el adulto, están en su etapa de desarrollo, deben aumentar de  peso y crecer.

  1. El metabolismo del niño es más activo que en el adulto, su actividad física es mayor, por tanto, su gasto de energía va a ser mayor. La energía a corto plazo debe ser aportada por hidratos de carbono, y la energía a largo plazo debe ser aportada por las buenas grasas.
  2. Un niño está creciendo, necesita aportes adecuados de proteínas para que se puedan formar nuevas estructuras. Se deberán aportar todos los aminoácidos esenciales para tener los ladrillos necesarios en cada momento para hacer estas nuevas estructuras.
  3. Aparte de estos macronutrientes, son necesarios los micronutrientes: vitaminas, minerales, oligoelementos, todos ellos esenciales para que las distintas reacciones que van a tener lugar en el organismo sean eficientes y lleguen a su fin.
  4. Pero además, el niño esta abierto al mundo que le rodea, está aprendiendo continuamente, su cerebro debe estar bien alimentado para que pueda realizar ese trabajo. Necesita niveles adecuados de glucosa, ácidos grasos omega 3, vitaminas, oligoelementos… Existe una relación clara entre la nutrición y el desarrollo cognitivo.

QUÉ DEBE CONTENER EL MENÚ INFANTIL, GRUPOS DE ALIMENTOS

  • Al preparar el menú hay que considerar todos los grupos de alimentos, en las proporciones y la frecuencia adecuada que se contemplan en la pirámide de los alimentos:
    1. Agua y zumos naturales, varias veces al día.
    2. Cereales, pasta, arroz, pan. Deberán tomarse al menos 6 veces al día.
    3. Verduras y hortalizas. Necesarias 2 ó más veces al día.
    4. Frutas. Aportar más de 2 veces al día.
    5. Lácteos. 3 ó 4 raciones al día.
    6. Pescados, carnes o huevos. 2 veces al día.
    7. Legumbres. Preparar 3 veces a la semana.
    8. Grasas, con mesura. Añadir a las ensaladas y verduras aceite de oliva.
    9. En la cúspide de la pirámide están los dulces. Se deben comer muy pocos, cuantos menos dulces, mejor.
  • Carrito de la compra. Cuando estamos comprando debemos estar atentos, estamos decidiendo salud o enfermedad en función de lo que compremos. Así de claro.
    1. Hemos visto que necesitamos comprar hidratos de carbono, pero no todos son de la misma calidad: debemos evitar los refinados, las chuches deben evitarse y, si no es posible evitarlos del todo, un día a la semana y punto. Los refrescos y zumos no naturales son hidratos de carbono de índice glucémico alto que no convienen, son de mala calidad.
    2. Lo mismo pasa con las grasas: son necesarias, pero la calidad es fundamental. Debemos evitar la bollería, cuyas grasas son trans, son grasas de muy mala calidad. Lo mejor es utilizar aceite de oliva y algún fruto seco. Que un alimento sea bueno no quiere decir que haya de comerse continuamente.
    3. Hay que tener en cuenta que estamos educando al niño, debemos evitar la comida basura, que es adictiva y es fuente de enfermedades, bajo rendimiento y atontamiento, hiperactividad, etc. Además, este tipo de comida provoca un aumento de peso no deseado, un niño gordito no equivale a niño bien nutrido y sano.
  • Se deben hacer cinco comidas al día combinando los alimentos anteriores. El desayuno es fundamental, el niño si va al colegio desayunando mal, ¿cómo va a aprender? Su cerebro no podrá funcionar bien.El equilibrio es la base de la buena alimentación.

LA HORA DE COMER, NIÑOS MAL COMEDORES, PAUTAS DE COMPORTAMIENTO

Todos sabemos el calvario que representa para algunos padres la hora de comer. Estamos hablando de niños que son malos comedores: niños con una mala actitud ante el plato, comen muy poco, con desgana, muy lentos y pocas veces al día. Los padres se desesperan.

Aquí hay que matizar, no es lo mismo tener desgana unos días, que tener esta actitud continuamente. Los padres deben saber que cada niño es distinto y que no todos los niños tienen las mismas necesidades. Por otro lado, hay que distinguir entre los niños tiquismiquis de aquellos otros que les cuesta mucho comer, ya sea por causas orgánicas o emocionales.

Los padres deben seguir unas pautas claras, sencillas y equilibradas que se deben cumplir para que el niño las interiorice y las haga suyas. Su cerebro es muy plástico y hará las conexiones adecuadas (sinapsis), trazará en su cerebro las rutas que seguirá automáticamente toda su vida. Hemos de indicarle el camino adecuado y reforzarlo todos los días, estaremos creando buenos hábitos y dándole unos recursos emocionales que le van a servir toda la vida.

El aspecto emocional del niño frente a la comida es esencial para el futuro. El cerebro del niño es muy plástico, se están haciendo las conexiones neuronales.

  • Las comidas deben ser a la misma hora, deben tener lugar en un lugar tranquilo, en un ambiente relajado y en buena armonía. Ha de evitarse que el niño asocie la hora de comer con un ambiente desagradable.
  • Ha de procurarse que el niño participe activamente, en la medida de lo posible, en la  elaboración de la comida, preparación de la mesa, etc.
  • La duración de la comida ha delimitarse, no más de 40 minutos. Unida a la duración de la comida están las distracciones: la televisión, los juguetes, libros, etc. deben evitarse.
  • La comida no se debe utilizar para premiar al niño. Estamos educando para el futuro y esto quedará en su cerebro.
  • Hay que ser sistemáticos, mantener una actitud neutral durante la comida. Si el niño no come, no nos enfadamos. Evitar hablar del tema “comida” durante la comida, es el momento de hablar distendidamente de las cosas buenas que le hayan pasado a cada miembro de la familia durante el día.
  • Y, como la imaginación da muchos puntos: prepara la comida de manera atractiva y diferente siempre que puedas.
  • Entre una comida y otra no se da de comer o beber salvo agua para hidratar y por supuesto no comprar golosinas, bollitos…
  • Los alimentos nuevos se introducen de uno en uno y poco a poco. Por otra parte, el niño mirará qué comen los mayores. Será difícil introducir frutas o verduras en la dieta del niño si los propios padres no las comen.
  • Cuando el niño coma bien lo podemos halagar, pero no debemos darle un premio por comer bien.

Entre tanto el niño no se acostumbre a comer adecuadamente, los padres disponemos de algún complemento nutricional que aporta los nutrientes adecuados, son equilibrados y nos pueden dar tranquilidad a los padres en estas situaciones de niños mal comedores.